Cinco coordenadas que la IA no puede borrar

marzo 10, 2026

Círculo de Líderes #33

La edición pasada de Círculo de Líderes fue tópico central de varias conversaciones durante la semana pasada. Creo que cada vez son más las personas con opiniones formadas (y apasionadas) sobre el cambio que estamos viviendo. Y aún así, un hilo común en todas esas conversaciones es que lo que se viene es tremendamente incierto.

Estos cafés presenciales y virtuales son un verdadero lujo. Sin necesariamente una finalidad práctica en mente (nadie compra ni vende nada) he gozado de deambular junto a mentes brillantes alrededor de las tensiones y desafíos que vivimos quienes apostamos por hacer del liderazgo, la innovación, el emprendimiento y la educación nuestro día a día.

Una de esas citas fue con una amiga dedicada a la formación de profesionales en una universidad. Por varios años, ha diseñado programas que preparan a profesionales en habilidades blandas. Para ella es bastante claro que para los estudiantes la IA ya no es una posibilidad, sino una herramienta real que usan de manera diaria.

Le mostré el artículo de la semana pasada y dudó que realmente la universidad pudiera alejarse del tema de certificación de capacidades laborales que está tan arraigado. Pero sí vio mucho sentido al llevar a la universidad a una era de mucho más foco en potenciar las identidades y trayectorias de vida de estudiantes.

El segundo encuentro fue con un amigo que hace consultoría de transformación organizacional. Él vende programas a empresas que apuestan fuerte por evolucionar en sus paradigmas y formas de hacer las cosas, buscando nuevos niveles de productividad y rentabilidad. En ese mundo, hablar de IA ya se siente como hablar de usar correo electrónico. La transformación allí se ve inevitable.

En ambas conversaciones, la sensación con la que me quedé es que, más allá de la tecnología misma, el gran tema es dilucidar qué pasa con el criterio ético detrás de las decisiones que personas amplificadas por tecnología necesitan empezar a tomar. El uso de la herramienta en sí es secundario. El sentido de usar la herramienta, lo principal.

Desde esos cafés conversados y una que otra lectura, esta semana quiero hablarte de cinco coordenadas que te propongo considerar para mantener el rumbo de tu liderazgo en medio de esta era de cambios, inestabilidad e incertidumbre. Y para facilitar la retención, todas empiezan con la letra C.

Coordenada 1: Conexión

Hoy todos podemos interactuar con la IA, y entre ellas pueden también interactuar entre sí de maneras bastante impensadas meses atrás. Aún si ya tienes un ejército de agentes de IA trabajando para ti, sólo tú puedes construir relaciones.

En cada interacción con tu equipo o con tus clientes, tienes una posibilidad que la IA no tiene: mirar a los ojos, abrazar y demostrar un genuino interés en el otro como persona.

Hoy no puedes automatizar la conexión. Y eso es fundamental, porque las personas siguen respondiendo favorablemente a otras personas. No caigas en el error de reemplazar tu presencia por algoritmos.

Coordenada 2: Conciencia

Por una parte, está la autoconciencia. Nunca fue más fácil que hoy darse cuenta de la propia ignorancia. Si tenemos la humildad de trabajar activamente en gestionar lo que no sabemos, podemos vivir como aprendices para siempre.

Y también está la conciencia que implica aprender a estar 100% presente, con atención plena. Creo que estas dos capacidades son superpoderes en la era de la distracción. Y también sirven como antídotos a la falsa idea de que el conocimiento no es valioso porque está en internet. El conocimiento es más poderoso que nunca (¿quizás esta debería haber sido otra C?)

Coordenada 3: Creatividad

Si creas contenido en tu trabajo (como por ejemplo, el texto que lees ahora), eres parte de una proporción aún pequeña y privilegiada de la población que puede generar valor a través de mensajes con ideas.

Usar la creatividad como habilidad económica debería venir de la mano de un profundo sentido de responsabilidad. No necesitamos más contenido slop (basura automatizada). Tenemos la oportunidad de ser constructores de sentido.

Lo que antes sólo podían hacer los medios, hoy lo puede hacer cualquier persona con la capacidad de construir una audiencia y eventualmente una comunidad. Usa eso a favor de un mundo mejor, no de uno con más autómatas cognitivos.

Coordenada 4: Claridad

La IA es muy buena para procesar un volumen de datos que a cualquier humano le costaría mucho trabajo procesar. Pero la IA no puede decirnos por qué una decisión es más importante que otra, ni tampoco puede definir por nosotros el futuro ideal al que una organización debe trabajar para acercarse.

Esto vale también para todo lo relacionado al manejo de la cuestión emocional y cultural en las organizaciones. Si eres una persona en una posición de liderazgo, sabes que en muchos escenarios los datos son insuficientes para decidir. Y allí, la claridad de tu juicio profesional todavía importa. Y mucho.

Coordenada 5: Curiosidad

Creo que esta es la coordenada más importante. Si tu actitud frente a todos los cambios que estamos viviendo es de indiferencia o inclusive de desprecio (“la IA sólo es para flojos o tontos”) creo que esa es tu principal cuestión a corregir.

Esa actitud te impide abrirte a todas las exploraciones, los conflictos, las paradojas y la incomodidad que vas a experimentar a la hora de abrazar estos cambios como protagonista, no como NPC o como víctima.

La curiosidad es lo que te lleva a preguntar “¿y si estoy equivocado?”, a explorar nuevos territorios y a buscar esas verdades ocultas que impulsan la innovación.

Un guiño a la esperanza

Hace unos meses te escribí que la IA había matado al liderazgo tal como lo conocíamos. Pero liderar sigue siendo tan importante como antes. Y todavía es una labor que sólo pueden llevar a cabo personas -seres humanos de carne y hueso- como tú y como yo.

Si tener hoy una posición de liderazgo es algo que te genera tensión e inseguridad, quiero decirte que eso está bien y que es normal.

Probablemente, eso sólo significa que lo que haces te importa lo suficiente como para no ignorar la trascendencia de tu rol y de tus decisiones.

Si estás sintiendo esa tensión entre lo que sabes hacer y lo que las nuevas presiones del entorno te exigen, quiero que sepas que no tienes que recorrer ese camino sólo.

Esto es exactamente lo que trabajo con clientes del Sprint Individual de Liderazgo, un programa de 12 sesiones uno a uno donde construimos juntos la claridad y la seguridad que necesitas para liderar en este momento.

La semana pasada abrí 3 cupos para participantes que quieran iniciar en marzo y ya sólo quedan 2. Si quieres explorar si esto es para ti, postula aquí.

Con gratitud,

Gus