La semana pasada leí en x.com una escalofriante lista de despidos masivos. Los números son brutales.

Y también las historias de personas anónimas que están usando las redes sociales para compartir su dolor después de años y décadas de carrera corporativa llegando a su fin de forma inesperada.
Y no puedo evitar pensar en lo que escribía hace unos meses sobre la IA matando al liderazgo.
Resulta que no necesitamos esperar al 2045. La disrupción ya está aquí.
El cambio como la única constante
A través de mi propio trabajo desarrollando una marca y una nueva plataforma comercial y en las experiencias de mis clientes, han sido muchas las oportunidades para ver cómo la IA está transformando organizaciones y sus liderazgos.
Aunque los datos que te compartí pudieran llamar al pesimismo, me declaro un optimista irremediable. Pero hay un detalle, lo positivo que podría surgir requiere que no soltemos el volante. Que tomemos responsabilidad de lo que nos corresponde. En otras palabras, de que lideremos. Hacia afuera y hacia adentro.
Pero me preocupa que veo a pocas personas diseñando proactivamente sus carreras.
Cuando partí con Círculo de Líderes, te conté sobre mi proceso de transición de una carrera directiva “estable” para emprender por primera vez.
En aquel momento te hablé del miedo y la incertidumbre que sentí al dejar atrás la seguridad del sueldo quincenal.
Pero ante estas desvinculaciones masivas, esa seguridad comienza a revelarse como una ilusión. Porque probablemente muchos de esos 48,000 empleados de UPS pensaban que hacer bien su trabajo era más que suficiente para seguir ahí. Y no fue así.
Que te desvinculen no es la única forma de que el destino o la vida te agarre de los pies y te deje patas arriba.
En estos meses también te he contado sobre los efectos de la guerra del narco que afecta desde hace más de un año Culiacán, la ciudad donde vivo y en donde están algunos de mis clientes.

Debido a esto, el mercado cambió radicalmente. La inteligencia y estrategias que sirvieron para levantar empresas prósperas hoy sólo permiten operar en modo supervivencia. Seguir igual no sirve. Hay que adaptarse.
Creo que esto no se trata de andar preguntándose todos los días ¿me van a despedir? o ¿vendrá una crisis que acabará con mi negocio? Si no de tener claridad respecto a los caminos de reconstrucción que tenemos disponibles si lo inesperado golpea tu puerta.
Construyendo opcionalidad
¿Qué pasa si los despidos masivos se vuelven parte recurrente de nuestra experiencia profesional? ¿Es ese el principal factor al cual debemos prestar atención?
Los despidos son los síntomas, pero lo realmente importante es lo que está detrás:
- La tecnología acelera todo
- Los modelos de negocio ya no son fijos
- Muchas habilidades se vuelven obsoletas y se deprecian rápido
- El conocimiento poderoso y la cultura se aprecian invisiblemente
Salvo algunas excepciones de trabajos y roles que existen en sistemas que llevan mucho tiempo funcionando de manera parecida (escuelas, gobierno, salud) no podemos seguir imaginando carreras como un camino lineal de A a Z.
Porque en la realidad actual, el punto Z probablemente ni siquiera existirá cuando podamos llegar ahí.
Quizás, ya no tenga sentido preguntarte por tu plan de carrera a 10 años.
Quizás lo que necesitas es tener OPCIONES si tus planes dejan de resultar mañana. Eso es opcionalidad.
Nassim Taleb popularizó el concepto en Antifrágil. Te lo resumo:
Apostar por una sola cosa = frágil.
Tener plan un B = robusto
Tener opciones que puedan prosperar en el caos = antifrágil.
Ejemplo:
Si solo sabes hacer una cosa y esa cosa deja de tener valor, pierdes todo (eres frágil).
Si desarrollaste otras capacidades diferentes, la pérdida de una te duele, pero no te destruye porque tienes otras para seguir adelante (eres robusto).
¿Puedes analizar datos? Genial. ¿Puedes explicar esos datos de forma que alguien tome decisiones? Mejor. ¿Puedes enseñar a otros a hacerlo a través de mentorías o cursos? Ahora tienes opciones (eres antifragil).

Foco en lo que sí puedes controlar
Tú ya me conoces. Sabes que no voy a venderte un curso de “empleabilidad 4.0” ni decirte que con tres habilidades mágicas estarás a salvo. Aquí no creemos en los gurús.
Pero sí te voy a decir algo que creo que funciona: construye tu capacidad de adaptación antes de necesitarla.
Desde el liderazgo multidimensional esto significa:
Personas (tú mismo): ¿Cuándo fue la última vez que invertiste tiempo y dinero real en desarrollar una habilidad que el mercado valora? No un curso corporativo obligatorio. Una inversión genuina que TU decidiste.
Influencia (tu red): ¿Tu red profesional sobreviviría si tu empresa desapareciera mañana? Si todos tus contactos son internos, no tienes red, sólo tienes un directorio telefónico. Debes mirar más allá.
Estructuras (tu empleabilidad): ¿Alguien fuera de tu organización pagaría por lo que haces? Si no tienes certeza, esto es una señal de que hay que ponerse a trabajar.
Sentido (tu propósito): ¿Para qué haces lo que haces más allá del cheque quincenal? Cuando ese cheque desaparece, ¿qué te queda? Tu respuesta te abrirá caminos hacia la opcionalidad.
Ya sabes que acá pensamos que no basta con decir “échale ganas”. La verdad dura es que vivimos en un sistema donde puedes hacer todo bien y aún así quedarte sin trabajo. Donde la lealtad puede terminar no valiendo nada. Donde muchas variables que determinan tu futuro están fuera de tu control.
Y también es cierto que hay cosas que sí controlas. Lo más peligroso no es que te despidan. Es que te despidan y descubras que no habías hecho nada para estar listo.
Se vienen cositas
Las próximas semanas voy a escribir un poco más seguido de lo habitual. Octubre fue intenso. Y noviembre se viene con cambios importantes que quiero compartir contigo y con toda la maravillosa comunidad de Círculo de Líderes.
Serán tiempos de cierres e inicios. Vamos a seguir buscando florecer y prosperar en la incertidumbre.
Con gratitud,
Gus

