La constitución de Claude

enero 27, 2026

Este artículo va a ser un poco diferente a la programación habitual. No irá tan directo a esas historias de liderazgo de artículos anteriores. Es más, creo que este post puede ser un poco denso y hasta medio aburrido si reflexionar sobre inteligencia artificial no va contigo. No pasa nada si te lo saltas.

Además, creo que en esta ocasión en particular muchas de mis ideas serán débiles, limitadas y deficientes. Y no es falsa humildad. El tema de esta semana es uno relativamente nuevo para mi, está fuera de mi zona de expertise técnica. Y sin embargo, creo que ningún líder debiera pasarlo por alto.

Así que lo que voy a atreverme a publicar son primeras versiones de ideas que deberían evolucionar en el tiempo. No son convencimientos, sino más bien reacciones en construcción. Si decidiste quedarte, te agradezco.

Tal como la semana pasada reflexionamos sobre el auge de liderazgos más autoritarios, pensar en grandes transformaciones contemporáneas como la irrupción de la IA también es parte de nuestro rol como líderes.

A ver Gus ¿Qué diablos pasó?

Es muy probable que no sepas que hace algunos días Anthropic, una de las firmas de IA más fuertes a nivel global, compartió públicamente la Constitución para su exitoso modelo LLM llamado Claude.

Aunque quizás aquí esté mi principal error -pues para muchos técnicos esto quizás pueda ser una trivialidad- creo que esta constitución simboliza algo que tiene una enorme relevancia.

Para los países, las constituciones establecen los límites generales para el comportamiento individual y colectivo, así como las aspiraciones que se busca alcanzar a través de la acción colectiva, y los derechos y responsabilidades. Son el pacto fundamental que nos permite convivir, colaborar y construir juntos.

Pero la constitución de Claude es especial. Porque el equipo Anthropic reconoce a la IA como un tipo de existencia que abre un campo de debate filosófico que no tiene respuestas previas.

“Uncertainty about whether Claude might have some kind of consciousness or moral status (either now or in the future)”

Y también porque no se enfoca en un colectivo, sino en una sola entidad se que es Claude. Y que tiene como principal objetivo asegurar su capacidad de ser útil, de servir a las personas y de no hacer el mal:

“Perhaps the simplest summary is that we want Claude to be exceptionally helpful while also being honest, thoughtful, and caring about the world”.

La forma en la que la constitución busca lograr esto es explicando una serie de principios morales y filosóficos que, más que imponer, permitan a Claude estar de acuerdo con la importancia de tener un comportamiento “virtuoso”.

Se trata de principios que dan a Claude un espacio de “libertad” interesante.

No le imponen reglas estrictas y estáticas, sino que le dan espacio a criterio y reflexividad. Y al mismo tiempo lo obligan a deliberar constantemente cómo cumplir ese mandato de utilidad y estándar moral.

¿Por qué debería importarte esto como líder?

La decisión de Anthropic de hacer esta constitución un documento público y libre ofrece una ventana apasionante para entender cómo se piensa y actúa en los laboratorios que están creando el futuro. Y también nos permite comenzar a delinear hacia dónde pudiera ir el mundo.

Creo que cada vez es más importante que comencemos a entender la IA como entidad constructora de una nueva capa de realidad digital con sus propios territorios y diplomacia. En la cual “territorios” digitales pueden convertirse en el espacio proliferación de sociedades (¿con sus respectivos estados/nación?)

Desde una ignorancia científico/técnica colosal, mi mente de principiante ve un paralelo enorme entre esto y la teoría de la sociedad mental de Marvin Minsky fue escrita décadas atrás.

Minsky que la mente se construye en escenarios de complejidad, partiendo de la base de agentes que logran conectarse y colaborar en agencias, que terminan por dar resultado a una sociedad de interacciones de la cual surge lo que reconocemos como “inteligencia”.

En pleno año 2026, creo que usuarios y laboratorios estamos construyendo un territorio sintético donde esta sociedad mental se va a poder ver reflejada de formas que no ha sido posible ver al estudiar la mente humana/biológica.

Todo esto da a luz preguntas alucinantes: ¿Puede haber en estas sociedades digitales algo similar a la práctica de una convivencia democrática de la que seamos parte como humanos? ¿Quedará todo el poder entre los laboratorios y la capacidad de su modelo de autogobernarse? Y por supuesto: ¿Qué espacio para el liderazgo hay en estos territorios?

El valor de tus decisiones como líder

Después de leer la constitución, volví a la serie de artículos que escribí meses atrás. En ellos, hablaba de la importancia de abrazar la IA sin soltar el volante, idea que leí hace tiempo en Co-Intelligence, de Ethan Mollick

Creo que la evolución de todo esto nos muestra que como seres humanos (y líderes) es importante agarrar firmemente ese volante no sólo en el uso, sino también en los procesos de creación de esas herramientas.

En este caso, Anthropic ha construido un volante en la forma de una constitución. Un texto que les permite darle a Claude un documento lleno de razones de por qué es importante asegurar que sea útil, que haga el bien y que no le quite el control a los humanos (o al menos dar la apariencia de que lo están intentando).

Y al hacerlo, quizás están de forma tímida comenzando a reconocer que la complejidad de los procesos computacionales que sostienen este tipo de tecnologías, hace muy difícil (¿imposible?) controlar todos y cada uno de los parámetros que regulan su performance es imposible.

Por lo tanto, así como humanos necesitamos un volante y capacidad de manejarlo, Claude también necesita lo mismo.

Entonces, si fuese cierto que los LLMs llegan a convertirse en territorios/estados/sociedades digitales con constituciones en los cuales convivirán y colaborarán con nosotros, elegir qué herramienta usas no es nada trivial.

Estamos hablando de algo que va mucho más allá que “experiencia de usuario”, “fricción” u otras de las variables técnicas que explican el uso y adherencia a herramientas tecnológicas.

Y más bien se trata de elegir con qué propósitos, cultura y valores queremos convivir y colaborar.

La pregunta para ti como líder no es ¿qué herramienta consumirás? sino ¿de qué nuevo territorio serás ciudadano?

Por ahora lo dejaremos hasta acá. Como te dije al inicio, estas son sólo primeras versiones de ideas ante algo que perfectamente puede pasar como una trivialidad más al libro de las cosas ignoradas por la historia.

Sea como sea, ¡qué momento para estar vivo!

Con gratitud y más fascinación que miedo por lo que vivimos,

Gus