Círculo de Líderes #42
Hace unas semanas Sergio Rademacher publicó algo en LinkedIn que se me quedó dando vueltas. Hablaba de los 90.000 despidos del primer trimestre en tecnología (Meta 8.000, Amazon 30.000, Oracle 30.000, Microsoft con su primer programa de retiro voluntario en la historia) y se hacía una pregunta que no le había leído a nadie:
“Si los datacenters se deprecian a 15 años y las GPUs a 5, ¿cuál es el ‘período de depreciación’ de las personas en la era de la IA?”
Su pregunta me hizo pensar de inmediato en Edgar Morín. Es un filósofo que leí mucho en mi juventud. Pensé en su concepto de ecología de la acción, que en pocas palabras sostiene que los efectos de las acciones generalmente escapan a las intenciones de sus autores.
En Círculo de Líderes #18 te escribí que la estabilidad es la mentira más grande que nos contamos en la actualidad. Que cuando llamamos “estable” a algo, lo único que estamos diciendo es “todavía no se ha movido”.
Y en este artículo, te quiero proponer como la segunda gran mentira el sentirte protegido porque tus decisiones sean racionales.
En los tiempos que corren, cada vez es más difícil lograr un grado de comprensión cabal del cambio que nos rodea. Esto ofrece muchas trampas a nuestra limitada capacidad. Si queremos liderar estratégicamente en la era de la IA, no podemos hacerlo sin conciencia.

Las trampas de lo racional
Brett Hemenway Falk y Gerry Tsoukalas publicaron en marzo el artículo The AI Layoff Trap donde modelan las consecuencias a largo plazo de las decisiones económicas actuales, como las que comentaba Sergio.
Lo que plantean es que los despidos masivos que hoy parecen ser una decisión racional para maximizar los beneficios en las compañías que los implementan, el día de mañana generará un empeoramiento generalizado de las condiciones económicas que inevitablemente perjudicará a las mismas compañías que lo causaron.
Aún con esa posibilidad en mente, las empresas están además atrapadas en el presente por un dilema del prisionero total. Si todos se están achicando con agresividad, los que no lo hagan tendrán que comerse el costo de la caída en la demanda agregada sin haberse beneficiado del ahorro en costos con una nómina menor.
El artículo es apasionante y si lo comentamos entero acá nos alargaremos demasiado. Pero lo que quiero plantearte es lo siguiente. En este contexto en el que las apuestas que parecen convenientes en el presente, pueden volverse lo contrario en el futuro ¿cómo puedes estar seguro de qué es realmente una buena y una mala decisión?
¿Cómo fortalecer tu liderazgo en este contexto?
Yo no creo que los CEOs ni los boards de estas compañías sean villanos, ni mucho menos que sean imbéciles. Sí creo que son humanos bajo muchísima presión, arrinconados en una posición ingrata.
Los autores del artículo que te compartí proponen una serie de medidas generalizadas. Pero ¿qué exigen escenarios así de ti como líder?
Desde el liderazgo con PIES Firmes, podría verse así:
Estructuras: Los despidos pueden tener un retorno claro hoy. Pero, ¿qué efectos tendrán en el mercado mañana? Trimestre tras trimestre sigue habiendo una lucha de vital importancia. Pero también vale la pena mirar un poquito más allá. Tus productos, tus procesos, cómo se adapta la gente que sí está, qué futuros imaginan, qué está cambiando en las necesidades y perspectivas de los clientes.
Influencia: Si el juego a largo plazo depende de una cuestión colectiva, no basta con decidir bien “puertas adentro”. Necesitas ver más allá, abriendo conversaciones francas con tus pares. Seguramente será incómodo. Pero vale mucho la pena mapear las diversas perspectivas, razonamientos, predicciones e hipótesis que también están jugando.
Sentido: La maximización de la eficiencia del corto plazo puede resultar hoy más cara que nunca. Ante la incertidumbre de los cambios que estamos experimentando, la certeza respecto a los efectos que generarán nuestras grandes decisiones del presente nunca debería ser total. Atrévete a dejar espacio para lo incierto y lo inesperado en tus narrativas. La credibilidad sigue siendo un activo valioso que se pierde demasiado rápido.

¿Cuál es el valor de las personas en la era de la IA?
La pregunta de Sergio es una provocación extraordinaria. Nos lleva a reflexionar sobre uno de los puntos álgidos del presente. Y creo que debajo hay otra pregunta aún más importante ¿podemos permitir que se deprecie el rol del ser humano?
Si de un momento para otro todos perdiéramos la razón, o estallara una guerra total en el planeta, ni la organización más automatizada podría seguir confiando en las decisiones que maximizan su eficiencia presente.
¿Se pueden realmente depreciar las personas si son la fibra que da viabilidad a todo lo que hacemos en sociedad?
Quizás, el liderazgo estratégico en la era de la IA no sea otra cosa más que una combinación entre un humanismo radical y un afán incansable de no sucumbir a lo que aparentemente es racional en el presente sin un análisis crítico a largo plazo.
Con gratitud,
Gus
PD: Este jueves 11 de mayo habrá una edición especial de Círculo de Líderes dedicada al estreno del podcast de Aquí se Aprende Liderazgo.

