Si lees este newsletter hace tiempo sabes que acá somos usuarios conscientes de IA hace rato. Agentes, skills y automatizaciones son claves para la construcción de Aquí se Aprende Liderazgo. Esta semana quiero volver a este tema para compartirte nuevas reflexiones, inspiradas en la historia de mi hermano.
La semana pasada mi hermano Pancho me compartió una aplicación que construyeron en su empresa. Empezó como un proyecto personal dentro de su empresa. Se puso a armarla con inteligencia artificial, por su cuenta, para resolver algo que le hacía ruido en el día a día. Hoy esa aplicación es una herramienta formal de la compañía y la usan para gestionar a sus proveedores en todo el país.
Si llevas tiempo preguntándote qué significa la IA para ti como líder (más allá de los titulares, los webinars y la ansiedad) sigue leyendo.
La longitud del cambio
Hace no tanto, el trayecto entre “se me ocurre algo” y “eso existe y funciona” era larguísimo. Necesitabas presupuesto, un área de sistemas con capacidad disponible, un lugar en el roadmap de producción, proveedores, meses. Este largo trayecto era como un cementerio para muchas ideas que nunca se llegaron a testear porque el costo de averiguar si servían era demasiado alto.
Hoy, si sabe del problema que intenta resolver, tiene buen entendimiento de herramientas de IA y valentía para tirarse a la piscina, una persona con criterio y sin formación técnica formal puede llegar sola hasta una versión básica, pero real, capaz de probar el valor de una idea.
Este año me junté a tomar un café con Pancho en mi más reciente viaje a Chile. Llevaba mi compu así que nos pusimos a ñoñear con Claude. Le mostré mis skills y el tipo de tareas que hacía en cowork. En ese tiempo, creo que yo sabía más que él. Meses después, la cosa cambió.
En este post, Pancho cuenta cómo logró liderar la creación de una aplicación interna de gestión de proveedores en la empresa de construcción en la que trabaja.
Obviamente, desde la versión maqueteada que mi hermano logró armar solo a la versión final que hoy la empresa utiliza, hubo varios pasos.
Pero fue un camino mucho más corto que antes. Y construir y recorrer ese camino, con o sin IA, sigue requiriendo liderar.

Cuatro lugares donde mirar
Cuando hemos trabajado acompañando a empresas pequeñas a encontrar cómo usar inteligencia artificial en su organización nunca partimos por el catálogo de mejores herramientas disponibles. Partimos por las cuatro dimensiones que ya conoces: Personas, Influencia, Estructuras y Sentido.
Personas: ¿Existe la confianza en esta empresa para que los que ya usan IA puedan decirlo? Crear un ambiente seguro para aprender haciendo no es nada sencillo. En una cultura organizacional donde el error se sanciona o se silencia, no puedes partir mirando a la tecnología.
Influencia: El mejor experimento personal de innovación llega hasta donde llega la voluntad de apoyo. Antes de buscar revolucionar la empresa completa con IA (expectativa DEMASIADO común en estos días) hay que saber muy bien qué nivel de apoyo se está dispuesto a darle, con qué criterios y bajo qué límites.
Estructuras: Si el mapa de los procesos más importantes de la empresa están en las cabezas de las personas que los llevan a cabo, la IA no te va a servir porque aún no aprende telepatía. Primero, orden y disciplina para documentar e institucionalizar. Después, una solución de IA que pueda tener el contexto necesario para ser productiva.
Sentido: Querer adoptar IA en tu empresa puede ser vanidad, inseguridad o una genuina exploración llena de curiosidad y sed de aprendizaje. ¿Cuál es la razón más profunda para hacerlo? La prisa nunca es buena consejera. Si no tienes claro qué estás buscando, jamás lo encontrarás.
Con gratitud,
Gus
PD: ¡Un abrazo, hermano!

