Lo que la física no entiende sobre los líderes

junio 02, 2026

Mi reciente visita a la ciudad de Guasave para liderar el programa Mentalidad para Crecer Bajo Presión me hizo pensar en una visita reciente al Museo Regional de Atacama que me dejó una huella literalmente MUY PROFUNDA.

Era la muestra de un experimento en el que niñas y niños de escuelas públicas decoraron vasos de plumavit y los amarraron a instrumentos oceanográficos que bajan hasta el fondo del océano.

Sin haber sido nunca muy amante de la física, me sorprendió mucho ver de una forma tan clara el efecto de la presión sobre el plástico.

Semanas después, esa imagen vendría a mi cabeza al prepararme para el trabajo con un nuevo grupo de líderes.

No estamos hechos de plumavit

Específicamente, el recuerdo de ese experimento vino a mi cabeza leyendo The Big Picture, de Sean Carrol. Un libro que describe cómo funcionan las cosas en el mundo de una forma más rigurosa científicamente.

En el nivel de los principios de la física cuántica, se considera que toda la información que necesitas para entender el pasado y saber qué pasará en el futuro ya está contenida en el presente.

El vaso de plumavit vive en ese mundo. Su destino está escrito en su presente. La profundidad determina la compresión. El aire sale. La forma cambia.

¿Pero qué pasa con la otra presión que enfrentamos los seres humanos? No la ambiental. Ni tampoco la sanguínea. Sino esa que abunda en oficinas y salas de junta.

Si lees este newsletter es porque eres ya una persona en una posición de liderazgo y sabes de que te hablo.

Y a ti quiero decirte que por fortuna, nosotros no estamos hechos de plumavit. Ya te explico a qué me refiero.

Nadal, o lo que la presión te revela

Quizás en este artículo estoy siendo demasiado enigmático. Parece que me está costando trabajo conectar puntos que quizás están muy distantes. Pero intentaré que haga sentido y valga la pena tu lectura.

No sé si viste que estos días se estrenó Rafa, la docuserie de Netflix sobre uno de los jugadores de tenis más extraordinarios de la era moderna.

Sin haberla visto aún, varios clips en redes sociales destacan la sorprendente capacidad de resistencia a la presión que Nadal demostró en su carrera.

Yo no sabía que Nadal jugó años con el síndrome de Müller-Weiss, una condición degenerativa del pie sin cura. Una presión física y mental que probablemente habría retirado a casi cualquiera.

Impactante. El mismo tipo que ganó 5 Roland Garros sin perder un solo set jugó gran parte de su carrera enfermo.

La presión de la alta competencia y de una biología lejos del ideal no decidieron el desenlace. Fue Rafa el que decidió qué hacer con ella.

Y tú también puedes hacerlo.

A diferencia de ese vaso de plumavit que se deteriora con la presión de forma predecible, la gran maravilla del liderazgo es que forma parte del comportamiento humano.

Y ese ningún principio determinista de la física lo puede predecir.

¿Qué te puedes llevar hoy?

Hoy tenía pensado terminar este artículo con una visita al modelo de Liderazgo con PIES Firmes, con tips para cultivar una resiliencia humana ante la presión. Pero la verdad es que creo que en esta ocasión vale la pena algo más simple.

Hoy te quiero decir que aún cuando parezca que las variables externas juegan en tu contra, siempre tienes en tus manos el poder de decidir qué hacer con eso.

A diferencia de ese vaso de plumavit que tiene su destino escrito en su composición química y en las leyes de la física, tú destino no está escrito ni predeterminado.

Claro. La presión duele. Quita el sueño. Y a veces aplasta a gente buena.

Pero vale la pena recordar una cosa: En tiempos de presión, tu mentalidad es el único recurso que depende de ti tener siempre disponible.

Con gratitud,

Gus