Motivación laboral en tres actos (competencia)

abril 28, 2026

Círculo de Líderes #40

La semana pasada empezamos esta serie sobre la teoría de la autodeterminación como la llave para entender una motivación sustentable a largo plazo. Hoy toca la segunda necesidad: competencia. 

Antes de avanzar, un aviso: si lees este artículo siendo líder de una institución educativa en Chile, al final viene algo para ti que seguro te va a interesar. 

Si como yo creciste en un sistema educativo donde ser buen estudiante era sinónimo de tener una buena calificación en la libreta, creo que vale la pena analizar más pausadamente qué entendemos por competencia. 

Desde la teoría de la auto-confianza, nos sentimos competentes cuando estamos frente a un reto ni tan chico que nos aburre, ni tan grande que nos paraliza. Y cuando podemos tener señales claras para saber cómo nos está yendo.

Así, hay dos extremos que dañan la percepción de competencia. Uno: cuando lo que te piden está una y otra vez por debajo de tu capacidad. Y el otro extremo: cuando lo que te piden que totalmente lejos de tu alcance. Y sin pistas que te permitan saber si lo estás haciendo bien.

Cómo quebrar a un líder brillante

Hace un tiempo acompañé a Constanza, directora de un área estratégica en una non-profit importante de la región. Constanza es de las mejores profesionales con las que me ha tocado trabajar: precisión, seguimiento, atención al detalle, creatividad, calidad humana y compromiso genuino con su misión.

Y aun así, colapsó.

Si trabajas en una ONG seguro ya lo has experimentado. Los últimos años han sido complicados. Los cambios en el mundo han hecho aspectos como el financiamiento mucho más retadores. Además, en muchos lugares, las organizaciones sin fines de lucro han perdido parte del apoyo generalizado del que gozaron, debido a malas prácticas en su gestión y también debido a ciertos discursos que las acusan injustificadamente. 

En la organización de Constanza todos estos cambios generaron una crisis importante que llevó a replantear radicalmente su modelo. El proceso no fue fácil. El rumbo dejó de ser claro. Y lo que el consejo pedía de Constanza cambiaba de una junta a otra. Todo esto, sin mecanismos formales de seguimiento ni de aprendizaje organizacional.

Cuando  teníamos nuestras sesiones, una de las cosas más duras para Constanza era sentir que los días dorados habían quedado atrás. Y en ellos, la sensación de sentirse competente. 

Competencia desde PIES Firmes

En cualquier organización, es posible generar y preservar la competencia desde las cuatro dimensiones del modelo de Liderazgo con PIES Firmes.

Personas: los humanos necesitamos sentirnos en confianza para aprender. Eso no se logra sólo en una junta anual. Para tener líderes competentes es necesario que detrás de ello exista una relación real que tiene que cultivarse.

Influencia: Si lideras un equipo que se ajusta al cambio, asegúrate de negociar con tus stakeholders clave el tiempo, los recursos y la paciencia necesaria para producirlo sin quemar a nadie.

Estructuras: Retos a la medida de las capacidades de las personas y con un feedback basado en su práctica útil y timely (que llegue cuando aún sirve).

Sentido: En estos tiempos, el cambio es imposible de evitar. Por ello, siempre habrá que acompañar a tu equipo al recorrer esa zona extraña en la que ya no se sienten cómodos. Centra tu atención en oportunidades de aprendizaje y usa tus mensajes para guiarlos en el camino hacia una nueva comodidad. 

La próxima semana, cerraremos esta serie sobre autoeficacia con la tercera necesidad: relación.

Si te preguntas por Constanza, quiero decirte que ella está bien. Que sigue en su organización, navegando aún entre mucha incertidumbre, pero con mucha más confianza en su capacidad de aprender lo necesario para generar una nueva percepción de competencia. 

Si tu lideras un establecimiento educativo y sientes que necesitas un espacio para volver a sentirte competente ante los desafíos que enfrentas, te tengo una invitación. La Academia Impulso Directivo es un programa diseñado para ese líder: el que ya tiene el cargo, ya tiene el compromiso, y necesita herramientas concretas para liderar cuando el entorno no para de moverse.

Te invito a conocer más acá → Conoce la Academia Impulso Directivo. Y si prefieres que alguien te explique el proceso antes de decidir: → Agenda una reunión de 30 minutos

Quedan pocos asientos disponibles en dos de las tres cohortes 2026. 

Con gratitud,

Gus